Las APPS, aplicaciones presentes en los teléfonos móviles y tabletas que tanto se utilizan hoy en día, suelen utilizar datos como fotografías, correo electrónico, agenda de contactos, agenda de actividades, datos generados por sensores integrados en el dispositivo o conectados a él, datos sobre geolocalización, preferencias sexuales, signos vitales de los usuarios, etc… y a ciertos identificadores usados por el hardware, sistema operativo, servicios y otras aplicaciones, lo que se denomina firma digital del dispositivo. Estos datos personales pueden ser procesados internamente por las aplicaciones, aunque también pueden ser comunicados internamente a otras aplicaciones dentro del mismo dispositivo o hacia entidades externas (ej. un servidor de análisis de datos).

La versatilidad de datos, tratamientos y la potencialidad de las comunicaciones de datos eleva el riesgo de una posible explotación no legítima de datos personales por terceros.

El responsable del tratamiento realizado por una aplicación móvil tiene la obligación de informar al usuario a través políticas de privacidad, notificaciones o descripciones publicadas en las tiendas de aplicaciones, y la implementación efectiva del servicio ha de ajustarse a los límites de esa información, de la legitimación para el tratamiento y las garantías generales del RGPD.

Los desarrolladores de aplicaciones, los responsables que subcontratan dichos desarrollos y los distribuidores o repositorios de apps tienen la obligación de aplicar los principios de responsabilidad proactiva recogidos en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), como la privacidad por defecto y la privacidad desde el diseño.

Nosotros somos especialistas en ayudar a desarrolladores de apps a cumplir con la normativa de una forma precisa y lo hacemos con total garantía.